El monitoreo de estrés térmico implica la evaluación de las condiciones ambientales laborales para determinar si la exposición al calor o frío representa un riesgo para la salud de los trabajadores.
Se utilizan instrumentos y métodos para medir parámetros como la temperatura del aire, la humedad, la radiación y la velocidad del viento, con el fin de calcular índices como el WBGT (índice de temperatura de globo y bulbo húmedo).
Estos índices permiten evaluar la severidad del estrés térmico y tomar medidas para proteger a los trabajadores

















































