El monitoreo del estrés por frío es un proceso crucial para garantizar la seguridad y la salud de los trabajadores en ambientes fríos. Se trata de evaluar los riesgos y tomar medidas preventivas para evitar enfermedades y lesiones relacionadas con el frío.
El monitoreo implica la medición de parámetros ambientales como la temperatura del aire, la humedad y la velocidad del viento, así como la evaluación de la respuesta fisiológica de los trabajadores.

















































